Once Martires 80, Tlalpan, 14000. Ciudad de Mèxico

Once Martires 80, Tlalpan, 14000. Ciudad de México

informes@picasso.edu.mx

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escuela@picasso.edu.mx

Once Martires 80

Tlalpan 14000 CDMX

8am a 2:30pm

Lunes a Viernes

Horario Extendido

7:30am a 7pm

Lunes a Viernes

Maternal

  • Edades: 45 días de nacidos  a 1 año
  • Cupo máximo 16 niños
  • Titular y 3 auxiliares (dependiendo de la cantidad de niños inscritos)
  • Edades: de 1 a 2 años
  • Cupo máximo 16 niños
  • Titular y 3 auxiliares (dependiendo de la cantidad de niños inscritos)
  • Edades: de 2 a 3 años
  • Cupo máximo 16 niños
  • Titular y 2 auxiliares (dependiendo de la cantidad de niños inscritos)

Desarrollo Integral

En Maternal nuestro trabajo se construye a partir de crear condiciones para la maduración física y psicológica de cada niño y las condiciones especiales necesarias para un desarrollo sano.

Los niños aprenden a través de la Indagación. Utilizamos el juego para potenciar el desarrollo y el aprendizaje.

“La Escuela del Apapacho”

Somos especialistas en el cuidado infantil, tenemos más de 30 años de experiencia con una capacitación constante. Nuestra manera de interactuar con los niños es a través de generar vínculos con cada uno adelantándonos a cubrir sus necesidades, así aprendemos a reconocer y devolver lo que necesitan; ese vínculo se logra a través de lo que nos diferencia: “La escuela del apapacho”. ‘Apapacho’ es una palabra de origen náhuatl que en su significado común quiere decir “ablandar algo con los dedos” o “dar cariño”. Sin embargo hay un sentido más profundo: abrazar o acariciar con el alma. Ese es el sentido que toma el apapacho en la Picasso.

Una Extensión de la Casa

Recibimos bebés desde 45 días de nacidos, ofreciéndoles a ellos y a sus padres una extensión de su casa y de su familia.

Contamos con espacios y materiales que permiten desarrollar el placer de la acción, para transitar al placer de pensar.

La alimentación es fundamental para el desarrollo físico, emocional y social, por ello en la Picasso, todos los días, comemos el plato del bien comer, así los niños prueban de todo, disfrutan comer y convivir.

A partir de la observación y gracias al vínculo que establecemos con los niños, evaluamos, de manera permanente, su desarrollo  cognitivo,  de lenguaje,  el afectivo-social y el motor; con el fin de optimizar su integración armónica con el mundo.

Logramos que nuestros niños sean felices y estén sanos. Ayudamos a que potencien sus destrezas motoras, intelectuales, artísticas, emocionales y sociales. Logramos también que sean conscientes y responsables sobre sus acciones. Nuestros niños son indagadores capaces de conocer para hacer.